jueves, 29 de marzo de 2012

Claridad y contundencia

Hace muchisimo que no pasaba por aca, por este blog.
No es que lo tenga abandonado, el tiempo no alcanza para todas las cosas que uno tiene, quiere y puede hacer.
No quiere decir que no este leyendo algo, o que no tenga nada para compartir con uds.
Sin ir más lejos, apenas escuche la claridad y la contundencia con la que Hernán Casciari habla de los libros, de las fronteras que se nos están cerrando, del maltrato a la cultura, a esa misma de la que todos nos orgullecemos, tuve el impulso de venir y compartilo inmediatamente con todos ustedes. Por pocos o muchos que sean los que visiten el blog.




Me sumo a la voz de este escritor enorme, con su claridad, con su contundencia, con su talento para que podamos ser realmente el país que nos merecemos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Alma Bloggera II

"Ciega a Citas"
227 días para conseguir novio
de Lucía Gonzalez / Carolina Aguirre
Editorial Aguilar

Se está terminando el verano y me hubiese gustado tener tiempo para poder haber escrito antes sobre "Ciega a Citas", un libro plagado del espíritu bloggero que me divierte, me entretiene y me demuestra que no solamente tiene que haber una "supuesta" profundidad literaria para que un material de lectura valga la pena.

¿Porqué lo relacionaba con el verano? La verdad, no lo sé. Lo leí durante un viaje que hice en Septiembre, pero me parecía que era un buen libro para divertirse en un momento de relax, una lectura que es -sólo en apariencia-  pasatista, algo ideal para un tiempo más descontracturado.

Pero así como pasa en el cine con las comedias, una literatura que divierta inteligentemente es aún mucho más dificil de lograr que un buen drama, en donde ya hay algunos parámetros preestablecidos para un "cocktail" con buen suceso.
En cambio, no es para nada una tarea fácil lograr este brillante ritmo de comedia que abunda en "Ciega a Citas": es necesario encontrar el resorte exacto que active el desparpajo de un buen texto de humor pero sin exagerar, transitando sobre esa delgada línea, sin pasarse. Dar en el clavo del estilo buscado, un timing completamente aceitado que agilice una  historia inquieta, entreteniendo durante todo el libro.
Una vez escrito, todo parace muy fácil desde afuera, pero cada uno sabe que divertir no es tarea sencilla y que los vericuetos del humor son mucho más complejos.

Carolina Aguirre, bajo el seudónimo de Lucía Gonzalez ha escrito este "Ciega a Citas" que primeramente tuvo formato de blog (sí!  la novela respira ese aroma a posteos, el ritmo vertiginoso de que en un pequeño párrafo hay que contar muchas cosas con un tono atrapante como para que el lector no se vaya...) y luego también probó con mucho éxtio, su formato televisivo.

Encontrarla editada en un sólo cuerpo y con el formato papel (que sigue teniendo una fuerte atracción por cualquiera de nosotros, amantes de la lecutra) hace que uno no necesite esperar hasta el próximo post y pueda leer toda la historia de un tirón:  uno ya puede zambullirse rápidamente y a las pocas páginas el tono es tan amigable que estas desventuras de Lucía, tal como lo define la autora "una treitañera con algunos kilos de más, que vive sola, gana poco y lleva una vida opaca" parecen las de una amiga de toda la vida.
El problema que tiene Lucía, entre otros tantos, es que su hermana menor, Irina, se va a casar. Y obviamente Lucia tiene que ir con algún acompañante a ese casamiento.
Ineludiblemente descalificada por su madre, el casamiento es otro de los puntos en los que su hermana brilla y Lucía queda una vez más "denigrada" ante los ojos de su familia - no olvidemos además que la hermana es fiel cómplice de una madre tan controladora-.
Es así como relata en forma de diario, las desventuras de encontrar pareja en su mundo actual. Durante siete meses y medio tendrá que emprender la dura tarea de lograr que aparezca un "novio de verdad" -entre los que se encuentra un variopinto muestrario: hay un contador amarrete y varios adictos: a la tele, otro al fútbol, otro a su celular-, no solamente para levantar su autoestima sino para demostrarle a su madre, eternamente bufándose de sus fracasos, lo que ella puede valer.

"Cita a ciegas" maneja varios temas, no solamente el de la búsqueda de pareja y los vínculos sino que toma con una habilidad singular en el manejo del humor, otros temas más profundos como la soledad, la no inclusión familiar (el "patito feo" de la familia), los kilos de más, las angustias, los fracasos y la necesidad de encontrar "el lugar en el mundo" de cada uno pasando los treinta.

El manejo del humor delirante como por ejemplo en "Sólo se me pegan los idiotas (2 de Diciembre)", el juego de mails recibidos de los supuestos candidatos el 10 de Enero o en el capítulo "Qué dificil es estar sola! (24 de Febrero)" hace que, si uno ha entrado en el código y la complicidad que propone la autora, sea un libro completamente disfrutable y pueda leerse con una sonrisa permanente.

Algunos pensamientos explotan en medio de cada relato, con una mixtura de crueldad impadiosa y pura ironia y se festejan a cada paso: "José queria que hicieramos "algo" a la salida de la oficina. Así nomás, sin aclarar qué. Yo quería ir a bañarme a casa" -cuenta la protagonista- "pero se me rió en la cara. Lo que los hombres no saben es que nosotras no tenemos esas veleidades por coquetas, sino porque no estamos depiladas, tenemos un corpiño horroroso o esmalte rojo saltado en las uñas de los pies."

Y una mirada a la soledad tan llena de humor como de melancolía y tristeza "Nosotros estamos juntos para no sentir los sabados a la noche que caminamos por la cornisa. Para no ver un plato y una taza en el lavaplatos, para no sentir las pantuflas frías, para no despertarnos el domingo al mediodía y ver los bordes de pizza retorcidos de la noche anterior, para no sentir envidia de esas familias que llevan los bolsos, felices, para pasar el dia en el club. Estamos juntos para no preguntar cuánto es el mínimo de helado que traen a domicilio, para no revolver todas las bandejas de milanesas en el supermercado hasta encontrar la más chica, para no tener que ir solos a todos lados y soportar la mirada ajena que nos dice que somos fracasados, olvidados, el chico que en la clase de gimnasia nadie elige para jugar al quemado".

Si, ya se! ya se está terminando el verano, pero les aseguro que la fresca brisa que suelta "Ciega a Citas" lo hace volver en cualquier época del año.


domingo, 9 de enero de 2011

Sherlock Holmes tiene Asperger

"El curioso incidente del perro a medianoche"
de Mark Haddon
editorial Salamandra

Cunado estuve en el Festival de Toronto el año pasado, con mi amiga Claudia nos pasamos viendo buen cine y tomando cafecitos en donde hablamos de películas, de todo un poco, de la vida misma y de la nuestra particularmente pero también hablamos de .... libros. Fue ahí cuando me dijo que "El curioso incidente del perro a madianoche" era casi como un imperdible.
Curiosamente -utilizando las palabras del título-, otra amiga mía, Marita, me lo había regalado dos cumpleaños atrás y por esas vueltas de la vida, lo había empezado a leer pero no podría precisarles ni porqué ni en qué momento terminó cayendo en la pila de los "pendientes de lectura", que puedo asegurarles que está cada vez es más alta!.

Así que apenas volvi de Toronto, cuando terminé la novela que estaba leyendo (sobre la que todavía no escribí nada -lei como cinco libros pero no tengo tiempo de comentarlos, que bronca!-) me zambullí rápidamente en esta novela de Mark Haddon que indudablemente se lee de un tirón.

Christopher, el protagonista del relato, tiene 15 años. Tiene la enorme capacidad de explicar rápidamente y con total claridad la teoría de la relatividad, recita los números primos hasta 7507 como si nada, tiene manía por hacer listados, pero sin embargo le cuesta relacionarse con otros seres humanos.
Es que el inquieto héroe de la primer novela de Haddon  padece el Síndrome de Asperger (aunque en la novela no se cite expresamente sino que se haga alguna referencia dentro del comportamiento de Christopher), un tipo de trastorno relacionado con el autismo que no le permite una relación social completa. Tal como sucede con todos los que padecen esta enfermedad, Christopher tiene muchos problemas para comprender todo lo que sea un  lenguaje no verbal, su contexto y su ambiente. 

Justamente la mirada que este jóven protagonista tiene de su situación familiar, de su mundo y  de los personajes que lo rodean, es el punto más fuerte y más novedoso y más interesante de esta novela.

¿Cómo nos adentramos en su mundo? Acompañándolo a descubrir quién ha sido el asesino del perro de su vecina, que aparece muerto en el jardín.
Como un émulo de su adorado Sherlock Holmes, este pequeño Sherlock moderno, se anima a salir de su micromundo,  ampliar sus fronteras y aunque él no lo sepa, tratar de buscar la verdad de lo que pasó con el perro de la señora Shears - Wellington- será una especie de viaje iniciático inconciente hacia su propia identidad, a descubrir la verdad de lo que ha pasado en su familia. A redefinir su historia.
Pero todo esto, teñido de la particular mirada que le da Christopher a la cosas.

Divertida, inteligente, completamente desestructurada (tiene dibujos, mapas, explicaciones, listados, cartas, firmas, acertijos matemáticos, carteles, signos, símbolos y todo aquello que se le cruce al jóven protagonistas por su mente) y con el pulso del relato partiendo de la mirada de un inusual protagonista, "El curioso incidente del perro a medianoche" nos presenta un personaje emblemático, Crhistopher John Francis Boone, casi tan inolvidable como el famosísimo protagonista de "El guardían en el centeno" de Sallinger.

Evidentemente Haddon utilizó todas sus herramientas en ésta, su gran primer novela, porque la segunda "Un pequeño inconveniente" es un aburridísimo mamotreto de mas de 500 páginas. Sigan la recomendación de mi amiga Claudia y no se pierdan "El curioso incidente....".

miércoles, 5 de enero de 2011

De cómo llegar al Nirvana... muriendo en el intento !

"Maldito Karma"
de David Safier
Editorial Seix Barral

Promocionado por la editorial como el libro que tuvo un millón de lectores en Alemania, y que fue instantáneamente un bestseller en Francia e Italia, lo que más atrae es el espíritu de comedia que exhuda desde su contratapa y la novedad que un tema tan serio como la reencarnación sea motivo de una novela que lo trata en un permanente tono de comedia, casi de sitcom por la velocidad cinematográfica de algunas escenas.

La trama tiene vértigo, ritmo y entretiene. Se nota ya desde las primeras líneas que el auto tiene oficio en el terreno de la comedia y en la escritura de guiones televisivos. David Safier nos sumerge rápidamente en la vida de Kim, la protagonista de esta novela que es una presentadora de TV super famosa -como una especie de Susana Gimenez de la televisión alemana, una diva absoluta-, quien no solamente se ha desarrollado existosamente en lo profesional sino tambien en lo personal. Tiene su familia armada, y a su manera, lidia con su esposo y con su hija.

Es un excelente año profesional  para Kim: ha sido nominada a los premios más importantes de la TV junto con su rival de siempre, Daniel Kohn. Pero esa mismisima noche, cuando parece acariciar las mieles del éxito profesional más cerca que nunca, sufre un extraño accidente y .... muere.
Muere la protagonista del libro en el primer capítulo?
Si!
Pero también la vida le tiene deparado su merecido castigo: reencarnar y empezar desde cero en la escala evolutiva. Allí comienza la verdadera trama. La vida de Kim ya no tiene el glamour de la televisión, sino la extrañísima visión de la vida desde los ojos de una hormiga. Una hormiga!

Safier sabe dosificar el ritmo de comedia a lo largo de toda la novela. Kim ha acumulado "mal karma" durante su existencia terrenal (engañó a su marido, descuidó a su hija, insoportablemente diva en su trabajo amargando a quien la rodea....), sin embargo,  la vida le dará una enseñanza, una nueva oportunidad y todas las posibilidades a su disposición para ir acumulando "buen karma" y comenzar a evolucionar en la escala de la reencarnación y quien dice, en algún momento, volver a ser humana.

La idea es ingeniosa, el ritmo es muy entretenido aunque decae cuando comienza a repetir el esquema vida-muerte-reencarnación-sorpresa por la reencarnación-vida y vuelve a empezar el ciclo. Lo hace demasiadas veces, perdiendo un poco el interés inicial de la novedad (primero será hormiga, luego conejillo de indias, cachorro de perro...). 
En cada una de estas posibilidades lo que se juega es el hecho de permanencer cerca de su familia -sobre todo de su hija-, ver el valor de lo que ha perdido y de una manera u otra comenzar a redimirse. Lidiando además con la amiga que pretende quedarse con su marido...

A pesar de una catarata de lugares comunes sobre los lazos familiares que se empiezan a valorar justamente cuando uno los ha perdido, algunas convenciones simplistas al abordar un tema tan complejo y profundo como la reencarnación, la novela de Safier divierte, entretiene y es ideal como libro para el verano.


Un texto con mucho humor, con mucha ironía aunque todo tomado con demasiada liviandad y sin ningún tipo de pretensión profunda: cumple con el objetivo propuesto de entretener y lo hace con armas mayoritariamente nobles y algún que otro golpe bajo.
Pero Safier, en el fondo, no pretende hacer un tratado budista de almas reencarnadas ni un libro de autoayuda para superarse en este terreno.


Sólo nos deja una liviana invitación para compartir una mínima cuota de reflexión sobre el hecho de qué hacer con el don más preciado que nos han dado: nuestra vida.
Y dejarnos jugando inquietamente con la pregunta : estaré acumulando buen karma en esta vida?

sábado, 30 de octubre de 2010

Bella envia "Meme" de miedo.... aqui se responde

Entré a "Revoleando Papeles". Un mensaje de Bella con un link me llevó a saber que estaba "nominado" para esto.

No soy de seguir cadenas ni ninguna de esas cosas por el estilo, por más que me digan que si no lo hago me van a castigar con las siete plagas de Egipto todas juntas y condensadas sobre mi persona.
Pero... siempre hay un pero... la idea de "juego" me resultó divertida y me dio la sensación que era una manera más de que uno pudiera conocer algunos detalles adicionales de los bloggers a los que uno -a veces- no llegó a conocer personalmente, pero por lo que escriben, por sus comentarios, por la situaciones que compartimos en cada post, son ya como parte de la familia.

¡Que empiece el juego entonces!

Reglas del meme:

1. Contesta el meme y coloca la imagen en un post.
2. Agradece al Blog y la persona que te lo otorgo.
3. Entregaselo a 10 Blogs con los que lo quieras compartir y avisales para que lo recojan.

Preguntas:

1. ¿Disfrutas de leer libros de terror? ¿por qué?: Me di cuenta pensando la respuesta, que ni en la literatura ni en el cine, el género de terror fue nunca algo que me cautivara. Es un género al que le soy bastante "arisco", no suelo frecuentarlo, aún cuando es sabido que hay grandes autores dentro de todos los géneros.

Seguramente a lo largo de mi vida de cinéfilo y de lector, he atravesado por alguno de sus exponentes, algunos clásicos de esos que uno no puede dejar de ver/leer, pero no es de mis géneros preferidos.

Lamentablemente el terror, sobre todo en el cine, cae emparentado con una cosa más cercana a la carnicería humana -cine gore- que no se anda con sutilezas. Nada es sugerido, todo es demasiado explícito.

2. ¿Cuál es tu libro de terror favorito?: No tengo un favorito. Pero sí recuerdo algunos cuentos de Alan Poe y sobre todo uno de Horacio Quiroga "El almohadón de plumas" que en el momento que lo leí me dió mucho miedo. No se si puntualmente son de terror, tienen una alta dosis de suspenso.

3. ¿Cuál es tu personaje de terror favorito (vampiro, hombre lobo etc,) y por qué?: Tampoco tengo un personaje favorito. Si tuviera que elegir, algunos personajes de algunos libros de Stephen King me dieron bastante miedo. Pero no hay un favorito.
Otros personajes de terror como Drácula, vampiros y hombres lobos no los conocí por medio de la literatura, sino que vi sus adaptaciones cinematográficas y todos sabemos muy bien que no es lo mismo, no?

4. Tu autor de terror favorito es...: Ya los he nombrado un poco: Poe, Stephen King. Y no tengo muchos más.

5. ¿Cuál es el libro de terror que más te descepcionó y por qué?:  Empecé a leer el "Frankestein" de Mary Shelley y no di pie con bola, me pareció demasiado aburrido y sobrecargado. Quedó ahi tirado..... tendría que rescatarlo?

6. ¿Cuál es tu escena de terror favorita?: Ahi nos tenemos que ir al cine nomás. Morí de miedo en el final de "Carrie" era muy niño para andar viendo eso y cuando Carrie va al cementerio y pasa eso que quienes la vieron saben.... fue un triple salto mortal de la butaca!
Cuando sale el bichito en "Alien" (la primer Alien, allá lejos y hace tiempo) de la panza del tripulante fue otro momento que mi corazón pre-adolescente latía a mil por hora.
Las escenas del loco Jack Nicholson en "El resplandor" merodeando por ese hotel perdido en el medio de la nada.... también dan bastante miedito.
"La niebla" de Carpenter y porqué no decirlo "El exorcista" están tres las top también.

7. Un libro de terror que crees que todo el mundo debe leer: No sabe- no contesta.
Dejen comentarios y recomienden, a ver si incorporo el hábito de este tipo de lecturas

8. ¿Cuál fue el primer libro de terror que leíste?: "Christine" de Stephen King, creo. Hubo una época en que devoré todo Agatha Christie, después me agarró por Sidney Sheldon y después como ya tenía como 14 años y di el gran salto cuántico literario arranqué con Stephen King. Como verán, abrevé de las mejores fuentes. Menos mal que con el tiempo, los gustos van cambiando.....

9. Contanos la máxima situación de terror que has vivido: Me mudé, hace dos años a un departamento nuevo, post-separación. Asi que estaba solo.
Me despierto sobresaltado en la mitad de la noche y veo que una luz roja muy chiquita me está como apuntando. Me quedé inmovil, petrificado, no podía ni respirar.
Después de un par de minutos, voy tratando de manotear el velador de la mesa de luz haciendo el menor ruido posible y cuando prendo la luz: ZAS! No habia nadie.
Salto de la cama, recorro mi pequeño departamento como si en cualquier esquina se escondiera un monstruo de siete cabezas. Pero no había nada de nada: agitadisimo me vuelvo a acostar.

Apago la luz y a los poco minutos nuevamente la luz roja apuntándome.
Repito la experiencia de prendido de la luz y recorrida del departamento un par de veces más pero NADA....
Conclusión: el que me vendió el departamento había instalado unas tapitas de luz preciosas que en el medio de la noche te apuntan con una pequeñisima luz roja para que vos te guíes para poder prender la luz de la habitación.
Por poco creí o que me estaban asaltando o que una fuerza extraterrestre superior con rayos laser se había apoderado de mi dormitorio!


Bonus: Tu película de terror favorita es...: De las clásicas "Psicosis" y "El exorcista" cada una en su género. De las actuales "Sexto Sentido" dio que hablar -aunque quizás ninguna de ellas sean netamente de terror sino que tengan más de suspenso-.
Las españolas "Rec" y "El orfanato" también tuvieron sus toques de miedito dolby digital.

Cumplido entonces, el "Meme" quedan nominados a tan magna tarea: Vesper, Marita, Flor, Hierba, Vir, MileniusDaniel, Vero y El Fumi Podría mandárselos a Ana, Lady, Alicia, Amanda, Elisa, Winter o Ivon pero no sé si "curten" la literatura de terror.
Veremos qué pasa....

domingo, 24 de octubre de 2010

Yo me quiero casar... y ud?

"Les temoin de la mariée"
("Los testigos de la novia")
de Didier Van Cauwelaert

Didier Van Cauwelaert, el autor francés de apellido impronunciable, ganó el Premio Goncourt en 1994 por "Un aller simple" y fue un poco más conocido en nuestro país por la novela "La educación de un hada" que fuera luego llevada al cine con el protagónico de Ricardo Darín, Irene Jacob y Bebe, en un traspaso que al arrivar a la pantalla grande, se vió completamente despojado de toda la ironía y el humor que destilaba la novela original.

"Les témoins de la mariée" habla de la amistad y los conflictos de gente de cuarenta. Con el fino humor de Van Cauwelaert, las relaciones son atravesadas por el bisturí de la irreverencia y la acidez con la que disecciona a cada uno de sus personajes.

La historia es la de un solterón empedernido, fotógrafo de mega-stars, que se lo conoce tanto por su trayectoria profesional como por sus dotes de Don Juan. Sin anestesia, en una cena cerca de Navidad,  le cuenta a su grupo de amigos íntimos que está profundamente enamorado y que ha tomado la decisión de casarse.
Los amigos se quedan completamente atónitos con la noticia. Pero pronto quedarán más pasamados al saber que su amigo, próximo a casarse, fallece al día siguiente de contarles la noticia en un terrible accidente automovilístico.
Y su prometida -a la que todos se mueren por conocer- viene llegando en un avión..... nada menos que desde Shangai!

Lo interesante de la historia, no es solamente el humor permanente con el que el autor atraviesa la historia, sino que está contada a cuatro voces.
Cada uno de los capítulos se encuentra narrado en primera persona, de forma tal que nosotros como lectores aunando cada una de las voces, vamos armando el rompecabezas de la historia completa y vemos como se entretejen las relaciones entre los personajes, con datos que ellos mismos desconocen.

"Les temoins de la mariée" - "Los testigos de la novia" alude además al doble juego de palabras de ser testigos del casamiento y testigos, cada uno de ellos de lo que va pasando al vincularse con esta novia, que es el justamente el personaje que con su halo de misterio, seducción y malicia, nuclea a los amigos del novio. Porque sin que ellos lo sepan, Yun ha llegado para modificar la vida de cada uno de ellos.
Los sacará de sus supuestas seguridades, hará que se replanteen alguno de los vínculos y por sobre todo, avivará algunos viejos celos, odios y competencias.
Y cuando pensamos que ya estamos encontrando la clave de la historia, Yun, como una muñeca rusa, abre otra de sus capas y devela otro secreto.

Agil, divertida, y con diálogos llenos de humor y mordacidad, Van Cauwelaert nos refriega los conflictos de estos cuarentones parisinos reflejándonos como en un espejo con lo peor y los mejor de cada uno de ellos (nosotros) mientras sigue envolviéndonos en una pequeña telaraña de misterio, como simple excusa para hablar de las miserias, complicaciones, celos, reproches y contradicciones en los vinculos personales.

Sumamente disfrutable, liviana pero profunda, "Les temoins de la mariée"  demuestra que hay en Van Cauwelaert un escritor detallista de una generación -hoy de un poco más de 40- con mucho para contar.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Y el Bonsái se hizo árbol, nomás

"La vida privada de los árboles"
de Alejandro Zambra
Editorial Anagrama



Después de leer "Bonsái" quedé capturado, y como me pasa con todo nuevo autor que leo, tuve que rápidamente tratar de conseguir sus otras novelas para seguir adentrándome en su mundo y ver si el encantamiento fue de una sóla novela o he encontrado a algún otro autor con el que vibrar en cada una de sus obras. Alejandro Zambra, chileno, nacido en 1975, debutó con "Bonsái" y luego escribió ésta, su segunda novela, "La vida privada de los árboles": y puedo decir que el encantamiento de la primera no fue casua porque ésta me atrapó de la misma forma, para no soltarme hasta terminarla en esas disfrutables lecturas, casi "de un tirón".

Construida en una forma similar a su ópera prima en el pensamiento, desarrollo y forma de interrelacionarse de sus personajes, "La vida privada de los árboles" se disfruta doblemente habiendo leído la primer novela. Porque tiene algunos puntos de contacto -el más obvio es que el protagonista se dedica a cuidar bonsais- y es como si se estableciese un sutil diálogo entre ambas.

El protagonista de esta nueva novela, Julián, espera que Verónica llegue del trabajo mientras cuida a Daniela, la hija de ella. Pero Verónica no llega, se demora, se demora demasiado, está tan retrasada que quizás deba pensar que ya no vuelva a casa, que lo haya abandonado....
Es una larga noche de espera, en donde Julián nos sumerge en su historia personal, recuerda, recapitula, conjetura sobre su futuro cercano, es invadido por su pasado.
Es una espera sin tensiones, pero con una quieta angustia de tiempo de definiciones. Y durante este tiempo inventará, montará distintos escenarios para el futuro de Daniela, jugando con el tiempo y con la historia.

También recordará anécdotas de su pasado, invitándonos nuevamente a una deliciosa colección de pequeñas historias, casi imperceptibles dentro de la novela, pero justamente "La vida privada de los árobles" parece tratarse de eso: una deliciosa conjunción de detalles y pensamientos, de juegos y devaneos que Julián va tejiendo en la espera de un amor que quizás ya no vuelva. O sí.

domingo, 22 de agosto de 2010

"Bonsái": un cuento largo o una novela corta... absolutamente deliciosa

Dentro de la colección "Los 40 de Anagrama" que publica quincenalmente en los kioscos Página/12 - a un precio de $ 9.- cada libro! - le ha tocado el turno la presentación de interesantes propuestas latinoamericanas. Primeramente fue Alan Pauls con "Historia del Llanto" y luego el mexicano Mario Bellatín con "Damas Chinas".

Bellatín cuenta en "Damas Chinas" la historia de un ginecólogo que tiene una ordenadísima y pulcra vida profesional y familiar, combinada con visitas a casa de citas y su debilidad por las prostitutas.  Una personalidad enigmática envuelve la primer parte de la historia, contada desde una mirada desafectada de toda crítica hacia sus personajes, dejando algunos cabos sueltos que son el fuerte interés para ver cómo se desenvuelve esta particular historia.
La segunda parte de la novela se mete de lleno en la historia que narra un chico que espera que su madre haga un tramiento especial en el consultorio de este ginecólogo.

Los vínculos familiares del ginecólogo, sus pacientes y sus amantes construyen un relato cuya fuerza se diluye en la segunda mitad de la historia dado que algunas incógnitas que el autor plantea en el inicio del relato, se discontinúan abruptamente en la segunda parte de la novela, en donde se aboca a una historia completamente diferente aunque ambas son una inquietante invitación a adentrarnos en el particular universo de la forma de contar que tiene Bellatín.
Y la última novela publicada en la colección es "Bonsái" de Alejandro Zambra, un escritor chileno que con esta novela ha ganado el Premio de la Crítica como la mejor novela chilena de 2006.

"Bonsái" arranca poderosamente extractando ya en sus primeras lineas, toda una historia:

" Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muerte y Julio no muerte. El resto es literatura".

Con una estructura sumamente creativa, novedosa y vertiginosa, haciendo honor al nombre de su novela, Zambra logra podarla de cualquier elemento o personajes que no aporten ningún tipo de información, ahorra descripciones, para privilegiar un relato plagado de hechos, sumamente sintético donde en cada linea se brinda abundante información.

Novela sumamente corta, que se lee de un tirón, cuenta la historia de amor entre Julio y Emilia y de personajes que interactúan en su camino,  un delicioso cuento de amor y desamor, de encuentro y desencuentro, de personajes que se cruzan por obra del destino y que cuando vuelvan a entrecruzarse, sus vidas ya habrán cambiado significativamente.

Una narración franca y directa adornada por referencias para  lectores inquietos y con un referenciado  homenaje a un cuento de Macedonio Fernández, "Tantalia" que cuenta la historia de "una pareja que decide comprar una plantita para conservarla como símbolo del amor que los une. Si la planta se muere, con ella también morirá el amor que los une. Por eso decidirán perder la plantita, entre una multitud de plantitas idénticas. Luego vendrá la desgracia de saber que ya nunca podrán encontrarla."

La futilidad del amor, la fugacidad de los sentimientos, los encuentros y desencuentros de los personajes, arman en "Bonsái" una pequeña historia, completamente exquisita y sin dudas una de las mejores obras de esta colección. 

martes, 27 de julio de 2010

La voz de tu (mi) conciencia

"Cosmética del Enemigo"
de Amélie Nothomb
Editorial Anagrama
Publicado dentro de la colección de Página/12, disponible en kioscos por $ 9.-

Una obra tan pequeña como inquietante.

Jérome Angust esta esperando un vuelo de negocios cuando anuncian que el mismo se encuentra demorado. Interrumpiendo su lectura, inesperadamente, se acerca Textor Texel, un hombre que inicia una conversación casi bordeando el monólogo y una vez que ha logrado capturar su atención, lo envuelve perversamente para hablar de algunos aspectos relacionados con su soledad y su pasado.

Le hablará de sus complejos infantiles, de un incidente con un compañero de colegio, le cuenta con exarcebado lujo de detalles una violación en un cementerio y un asesinato. No vale la pena dar muchos más detalles dado que justamente el factor sorpresa es uno de los elementos de los que se sirve Nothomb para asombrar con esta pequeña pieza de cámara para dos personajes.

En apariencia con nada en común, a medida que avance este diálogo inundado de teatralidad y con un importante apoyo en lo que se dice más que en lo que sucede en la acción en si misma, veremos que se encuentran asombrosamente vinculados, con una atracción tan fuerte como su aparente y visceral rechazo.

El clima de los diálogos se va tornando cada vez más opresivo e inquitante, permitiéndole a Nothomb mostrar una incisiva capacidad para manifestar las partes más oscuras y más inaccesibles que cohabitan dentro de cada uno de sus personajes, de nosotros mismos.

Textor se transformará en una pesadilla, la voz de una conciencia que Angust repele al mismo tiempo que no puede dejar de seguir escuchando, como hechizado por sus palabras. Los giros impactantes en la trama, aún cuando uno pensaba que lo peor del sufrimiento de Angust ya había pasado, hacen que Textor vaya por más.
Sobre el final, lo que puede reprochársele a Nothomb (a pesar de lo breve de la novela), es que justamente abusa de giros adicionales sobre temas ya resueltos, como buscando algunas vueltas más que son justamente las que quedan más artificiales en el relato.

El peso de la mirada del pasado, la justicia, la venganza, la impunidad, el amor y las obsesiones, son algunos de los temas por los que transitan estos personajes en sus diálogos, dándole a la autora la posibilidad de disparar con su mirada irónica y ácida de la realidad algunas de las mejores líneas de diálogo, tan en el estilo de Jasmina Reza en sus trabajos más logrados como "ART" brindando una pequeña muestra sobre la condición humana.
 
Una obra breve, para poder ir acercándose a la vasta producción de Amélie Nothomb, una de las escritoras europeas actuales más consagradas.

martes, 6 de julio de 2010

Un padre, un hijo y un delicioso listado de peliculas para mirar juntos...!

"Cineclub"
de David Gilmour
Editorial Mondadori - Reservoir Books


"Fue un trato atípico: Jesse podía dejar de ir al colegio, dormir todo el día, no trabajar, pero a cambio tenia que mantenerse alejado de las drogas y ver tres películas a la semana con su padre, el crítico de cine canadiense David Gilmour. Jesse acepta de inmediato y al día siguiente comienzan con la lista de películas"


Si bien la novela de David Gilmour no soprenderá al público lector por una exótica calidad literaria, lo que sí atrapa desde las primeras páginas es la frescura y la simpleza con que está narrada esta historia personal, que tiene como encanto adicional para cualquier cinéfilo, el hecho de caer rendido ante la tentación que en una misma novela se encuentren decenas de películas que uno ha disfrutado y con las que uno ha crecido, analizadas bajo la mirada conjunta de un adolescente y de su padre -como dos visiones completamente diferentes de una misma película-.

David trata de enseñarle a su hijo "las cosas de la vida" y el cine será el vehículo que les permita para hablar de ciertos temas, mientras analizan diálogos, situaciones, escenas de películas memorables.
Y las películas que comparten son de una gama divertidamente amplia, heterogéneamente asombrosa: van de la exquisitez de la nouvelle vague francesa, recorriendo Truffaut o Louise Malle o  comparten el super clásico italiano "Ladrón de Bicicletas" de Vittorio de Sica, con el mismo interés que a la semana siguiente se zambullen en las pochocleras "Alerta Máxima", "Rocky III" o los bodriazos consuetudinarios de "Ishtar" con Warren Beatty  y Dustin Hoffman o "Showgirls" de Paul Verhoeven.

Entre films de Woody Allen, Tarantino, Polanksi, clásicos de Kubrick como "El resplandor", el primer Spielberg de "Reto a muerte" o la "Lolita" de Adrian Lyne, Jesse se va abriendo y comparte con su padre las cosas que le van pasando.
Gilmour logra diálogos creíbles, llenos de sensibilidad en una forma de vínculo poco explorada por la literatura y con total naturalidad hablarán de mujeres, de su madre, de la nueva mujer de su padre, del trabajo -o la falta de trabajo como antípoda-, creando una relación tan cálida y tan bien contada que siempre nos deja con la sensación de estar compartiendo el sillón frente a la tele con ellos.

Clint Eastwood, James Dean, el cine de Hitchcock, Francis Ford Coppolla y su "Padrino" o los super clásicos de Marlon Brando como "Nido de Ratas" o "Un tranvía llamado deseo" van acompañando las desventuras de este padre con su hijo, acompañándose mutuamente en una etapa sumamente particular de sus vidas.

En algun momento llegará "la hora señalada" y Jesse irá tomando las riendas del inicio de su vida adulta, despidiéndose de la adolescencia que va llegando a su fin. Para este entonces, habremos compartido con ellos comentarios de "Citizen Kane" "Casablanca", Sharon Stone en sus "Bajos instintos", habremos sido testigos de sus charlas sobre Audrey Hepbourn y su delicioso "Desayuno en Tiffany's", el terror vivido con la primer mirada de "El exorcista", el magnetismo de la pareja de "Mujer Bonita", película tan simplona como irresistible y los violentos insultos de Liz Taylor y Richard Burton en "Quién le tema a Virgina Wolff?".

Quizás llegando al final, nos cueste tanto soltar a los personajes como David tendrá que ir aprendiendo a soltar a su hijo, pero ya a esta altura, habrá sido tan disfrutable el camino recorrido que da ganas de volver a ver algun que otro clásico cuando en la última hoja, los protagonistas nos dejen con ganas de más.

"Cineclub" cuenta una historia de padres, de hijos, de amor fraternal y de mucho pero mucho cine.

viernes, 4 de junio de 2010

Ascenso y caída en los poderosos '90

"La furia de la langosta"
de Lucia Puenzo
Editorial Mondadori

Razzani es un poderoso empresario argentino, acusado de una serie de delitos económicos, que se mueve en el submundo del poder, la doble moral, la impunidad y el delito de guante blanco, escurriéndose en todo lo posible del ataque de los periodistas televisivos que intentan descubrir su cara más oculta.

Si bien Razzani es el eje de la nueva novela de Lucía Puenzo ("El niño pez" "La maldición de Jacinta Pichimahuida", en cine "XXY") todo el relato se desarrolla a través de la mirada de su hijo menor, Tino -Valentino Razzani, un nombre digno de cualquier hijo de un cappomaffia-.
Tino es el fiel testigo, el emergente familiar de una familia tipicamente poderosa e inescrupulosamente disfuncional. Razzani, es oscuro, violento, mafioso, manipulador...  pero sin embargo, es su padre.
Con esa mirada de niño -una voz meticulosa e inteligente-, Puenzo nos relata un cuento de devastación familiar, la historia de una caida libre contada desde el interior mismo de la tragedia, nutrida por las reacciones que tienen cada uno de los personajes que lo rodean a Tino (sus hermanas, su madre, la persona que lo cuida y el hijo de ella, que parece ser su medio-hermano). Nos muestra abiertamente las vias de escape que eligen cada uno de ellos para soportar el dolor.

Puenzo construye un relato impiadosamente delicioso, una radiografía implacable de una clase social que abusa de su poder económico, destila impunidad y se maneja en una burbuja de lujos y derroches, guardaespaldas, testaferros, viajes al exterior, empresarios reunidos en cofradía, choferes y movimientos en el anonimato, que son moneda corriente en un marco de hermetismo familiar que Tino examina minuciosamente.
Deconstruir el padre que él supone tener, es un camino de madurez al que se enfrentará en el proceso en el que transcurre toda la novela. Construir su verdadera identidad, aunque con su corta edad, reafirmará sus intenciones y el mundo al que realmente quiere pertenecer.

Lucía Puenzo nos interna en una historia de poder vinculado con la politica, la economía, el periodismo y los medios que nos resultará llamativamente familiar, con bastante menos humor que en su obra anterior, pero con una velocidad en el relato cercano a "El niño pez" y  con sumo interés acompañamos a Tino en este transito niñez - adolescencia, con tintes de aguafuertes de la década del '90, década que ha quedado grabada con un sesgo tan peculiar en la memoria de todos nosotros.

sábado, 8 de mayo de 2010

Cuerpos Ardientes

"Oscura Monótona Sangre"
de Sergio Olguin
Premio Tusquets Editores de Novela 2009
Colección Andanzas


Julio Andrada empezó de abajo, como buen "laburante", ahora tiene su propia empresa -su fábrica-, su buena familia y económicamente no tiene apremio alguno. Todas las mañanas (excepto una vez por semana cuando pasa primero a buscar a su contador) camino a su fábrica cruza por los barrios más humildes, atraviesa la villa.

En uno de esos tantos días, Julio Andrada decide parar a almorzar en una parrillita típica de la zona. Si bien Andrada no se siente a gusto apenas llega, aún incómodo decide quedarse y casi sin quererlo -o quizás queriendo más de lo que él hubiese pensado- escucha una conversación entre ellos. Estan pasándose datos del mercado sexual y de la facilidad con que se puede conseguir sexo con las adolescentes que circulan por esos barrios que forman parte de su trayecto cotidiano.

Puede más la curiosidad, la intriga de conocer algo completamente diferente, se impone fuertemente un impulso, un deseo, una pulsión hasta ese momento, completamemente desconocida para él.  
Se obsesiona. Intentará rápidamente conocer a alguna de esas adolescentes que se prostituyen para consumir, provenientes de familias socialmente despedazadas, paradigma de la falta de horizontes. Un universo con el que Andrada, evidentemente, no tiene ningún punto en común.

Y cuando finalmente contrate los servicios de Daiana, dará comienzo un descenso a los infiernos que ya conocemos con hilo argumental de tantas novelas y películas.
La historia que cuenta Sergio Olguín, si bien tiene esa estructura típica del hombre común envuelto en algo que no puede dominar y que aún a punto de perderlo todo, se encuentra tan captado que tampoco puede dejarlo, tiene condimentos que la hacen diferente a cualquier otra y que construyen su propia singularidad.
Olguín escribe con un estilo particularmente directo, desafectado, inteligente, y con el lenguaje en el que realmente se expresan los personajes que presenta, lo que se erige en uno de los mayores méritos de la novela: nos atrapa por su shockeante retrato de la realidad social, intensamente real. 
Lejos de cualquier falso estilo literario, Olguin nos logra meter de lleno en la historia mediante diálogos directos, crudos, creíbles, que permiten adentrarnos rápidamente en esta vorágine en la que Andrada comienza a sumergirse peligrosamente y a la que no puede soltar.

Un asesinato, persecuciones, amenazas, más asesinatos y códigos propios de un ambiente que él desconoce por completo, casi tanto como esta aparición de una pulsión sexual a la que no puede desatender, que no cede ni se aquieta, son algunos de los elementos que Olguín maneja con una maestría y una perfección que nos atrapan hasta arrastrarnos al desenlace.

"Oscura Monotona Sangre" se impone por su vértigo espiralado y en caída libre, creciendo en cada capítulo y porque además de manejar un timing de suspenso perfecto, nos atrapa con una historia de pasión incontrolable, la de un hombre que antepone esto que siente -quizás por primera vez en mucho tiempo- a lo que dicta toda lógica, sin medir las consecuencias...

martes, 20 de abril de 2010

Yo quiero ser una chica Almodovar

"Patty Diphusa"
de Pedro Almodóvar 
Biblioteca Los 40 de Anagrama
Editado por Página/12 en todos los kioscos a $ 9.-

Ya a partir del "Prólogo", Almodóvar presenta a Patty Diphusa como un típico emergente de la movida madrileña de los '80, vinculada con aquellos modelos de mujer que pueblan las películas de Warhol o de Morrisey y la encuentra íntimamente ligada a la Divine que protagoniza "Pink Flamingos" de John Waters.

Almodovar ama el cine, ama la literatura, ama a sus musas, pero por sobre todo adora el kitsch -tan omnipresente además en todas sus películas- y  "Patty Diphusa" es puro kitsch por donde se la mire.
Con ese espíritu ochentoso flotando en el ambiente, Pedro publicó en "La Luna" una serie de artículos, columnas, historias, fragmentos de la memoria de Patty,  que fueron recopilados en este volúmen sin otro mérito que el encendido desparpajo en boca de la protagonista, inequívocamente revolucionario para la época.

Aunque hoy, erosionados por el paso del tiempo, ya nadie puede sentir como transgresores a estos pequeños relatos de la vida de una porno star tan verbalmente exhuberante como voluptuosa. Pueden leerse, sin embargo, con un dejo de nostalgia de esa década en la que brilló la movida madrileña en todo su esplendor. 

Hoy Patty seguramente tendría un blog, una vía de comunicación más directa con sus lectores, arrasaría con alguna página web propia o sumaría contactos y fans en Facebook. Pero en los '80 estos textos oficiaron de descarga, de autoconfesión y de pintura de una época en la que Almodóvar se movió como pez en el agua.

Patty, sus amigas Ana Conda, Addy Possa y tantos otros personajes excéntricos y hasta bizarros como un taxista con la mirada de Robert Mitchum, un secretario Niñobien -que en una cena de presentación su madre confunde a Patty con un travesti-, novios de una noche que se pelean por ella -y le piden que no les deje marcas- son los que pueblan estas historias llenas de humor, desparpajo, sexo y drogas blandas en partes iguales.

De todos modos estos textos encuentran la mejor voz en "Un episodio burgués", la columna que se aleja del tono de las restantes, con un relato más intimista que desnuda a una Patty con sus sentimientos a flor de piel.

Y luego se despide melancólicamente de su columna y cierra con un último capítulo que es un reportaje entre ella misma y su autor, el manchego transgresor, el Pedro Almodóvar que nos ha regalado tantos films inolvidables, desde "Matador" con un Banderas jovencísimo como en "La ley del deseo", pasando por el delirio de "Mujeres al borde de un ataque de nervios" o "Atame!" hasta las más maduras "Volver", "Todo sobre mi madre" o "Hable con ella".
Patty Diphusa es el personaje que da el puntapié inicial en la galería de criaturas de Pedro, antecede de todas estas mujeres que fueron protagonizado sus grandes éxitos.

miércoles, 7 de abril de 2010

La pinta es lo de menos...

"Gordos -  peripecias en el afán por adelgazar"
de Mauro Fulco
Editorial Sudamericana

Fulco confiesa "Tengo casi treinta años, soy gordo y las publicidades de hombres con abdominales marcados son una demostración de lo que nunca seré. Ni las largas sesiones de gimnasio, ni las dietas más estrafalarias, ni siquiera una racha atroz de negativas a la hora de la conquista amorosa lograron tornear mi abdómen. Decidí someterme a los tratamientos más ridículos, participar de cuanto grupo existe para adelgazar, internarme en un spa para bajar de peso a base de privaciones."

Lo primero que pensé es que este señor estaba escribiendo mi biografía, pero sin autorización. Para alguien como yo -que pesó exactamente el doble de lo que peso ahora-, "Gordos" se lee con una amplia, enorme, sonrisa que en algunos momentos, rápidamente, se transforma en una dolorosa mueca.

Si bien el autor aclara todo el tiempo que no ha sido hiperobeso u obeso mórbido (lo cual daría para un sinfin de anécdotas mucho más jugosas aunque terriblemente más crueles) esta categoría de "morrudo" o "rellenito" en la que él se incluye apenas su balanza acusó más de tres cifras, le permite haber vivido en su propia piel y por lo tanto poder introducir al lector a un mundo, que para muchos, será completamente novedoso.
Y describe con una maestría siempre acompañada por una profunda dosis de humor y de autocrítica los padecimientos a los que se ha sometido en la búsqueda de un cuerpo diferente.

Apodos, burlas, sobrenombres que nos irán acompañando desde la niñez, que nos serán insoportablemente duros en la adolescencia y la espera del tan ansiado "cuando pegue el estirón" como decreto de cambio que nunca llega, son situaciones profundamente descriptas con la sabiduría dada de la propia experiencia en el capítulo de apertura "Gordo NyC -Gordo Nacido y Criado".

Luego en "Gordo Diet" abordará las distintas instancias e intentos e intentos e intentos por abordar distintos tratamientos... y más intentos. 
Desde la sentencia de un médico que lo revisa cuando niño y con una madre desesperada que no sabe para qué lado disparar, la  sentencia del profesional diciendo:  "Señora, este chico no tiene pie plano. Este chico es gordo." será el puntapié inicial para dar comienzo a un peregrinaje eterno de médico en médico y sobre todo, visitando a todos aquellos que no lo son pero que lucran con la necesidad -aunque podríamos mejor llamarla desesperación- vendiendo métodos completamente ridiculos sin ningun tipo de sustento médico que son seguidos por un tiempo irrisorio al pie de la letra en el afán de poder librarse de unos cuántos kilos de más.

Anfetaminas, dietas hipocalóricas, internaciones, la dieta de la luna, la disociada, el licuado mágico, las semillitas incrustadas en la oreja, las cuatro comidas, las seis comidas, las colaciones y tantos otros métodos desfilaran por las páginas de "Gordos" siempre regados de un humor irónicamente inteligente que Fulco maneja a la perfección.

Sus otras secciones "Gordo Fashion" -donde aborda, sobre todo, el tema de la ropa y la sexualidad- "Gordo Sport" -donde se mete con algunos deportistas obesos y algún que otro gordo famoso- y "Gordo Travel" donde cuenta anécdotas de una internación en Diquecito pintando exactamente la flora y fauna de las clínicas de internación y los trucos para que aún internado uno pueda seguir comiendo -jugar al truco por comida, escapes dignos de Alcatraz en busca de algún alimento prohibido, asaltos a las alacenas de la cocina de la Clínica-, están narrados con un veloz ritmo de blog, totalmente descontracturado, completamente sincero y desprejuiciado.

Sin dudas para alquien que haya atravesado/se encuentre atravesando este tema, la honestidad con la que Fulco cuenta sus vivencias hará que irremediablemente uno se sienta solidarizado, conmovido y agradecido por la claridad de sus experiencias. Sobre todo para que aquellos que transitan este tema "desde afuera" puedan tener una ventana interesante para espiar un mundo conceptualmente tan diferente y plasmado en una manera de pensar y de sentir que generalmente no sale a la superficie. Hay todavía mucho de "De eso no se habla...", nadie que se encuentre atravesando este tema lo hablará abierta y sinceramente, aunque cada vez es menos creíble la historia esa de "soy gordo y soy feliz asi como soy".
Como un pedido de auxilio, de comprensión, de mostrar en cueros -justamente- los temas que atañen a este universo tan complejo y que sin embargo es tan poco respetado socialmente, "Gordos" presenta con mucho humor pero con una respetuosa profundidad, un mundo donde ya nadie puede cantar "la pinta es lo de menos"...

sábado, 27 de marzo de 2010

Adiós, hermana cruel

"Dos hermanos (Villa Laura)"
de Sergio Dubcovsky
Editorial Mondadori

Con motivo del próximo estreno de la versión cinematográfica, Mondadori vuelve a publicar esta primera novela de Sergio Dubcovsky que ha sido adaptada para el cine con dirección de Daniel Burman ("El abrazo partido" "El nido vacío" "Derecho de familia") y con las actuaciones de Antonio Gasalla y Graciela Borges.

En épocas donde tanto libro de autoayuda nos habla de las relaciones tóxicas, de la dependencia emocional, de la gente que ama demasiado, de la adicción a vínculos, Dubcovsky logra en su novela, penetrar en el alma de Susana y Marcos, dos hermanos cuyo vínculo ha sido permanentemente conflictivo y que ahora vuelven a cruzarse ante la muerte de su madre.

Esta relación enferma, de atracción y expulsión reiterada, de opuestos que se atraen y repelen magnéticamente en forma constante, está retratada mediante una serie de imágenes, polaroids -instantáneas- de momentos y situaciones que atraviesan estos dos personajes a lo largo de este lapso, en donde el autor decide ponerles la lupa y estudiarlos exhaustivamente.

No hay una gran historia que contar en "Villa Laura" dado que estos vínculos patológicos entre hermanos son literaria y cinematográficamente conocidos sobradamente.
Es quizás el mayor logro de la novela, el poder poner la lente y sumergirnos en el mundo de estos dos seres solitarios y vulnerables, mediante breves descripciones de sus situaciones cotidianas, sus actitudes y sus  sensaciones. Las emociones, las contradicciones, los pequeños momentos de encuentro y desencuentro de estos dos seres huérfanos de amor y necesitados de aceptación, van armando el rompecabezas de este vínculo signado por la rivalidad enfermiza de Susana y el sometimiento silencioso de Marcos.

Justamente, el hecho de que el autor elija contar la historia con esta colección de imágenes, implica haber dejado de lado una manera más tradicional para estructurar la novela. Dubcovsky cuenta una historia remitiéndola simplemente a estas pinceladas que en un primer acercamiento hacen presuponer una falta de  idea-fuerza, en contraposición con un grupo de momentos descriptos con honestidad y sencillez.

Susana y Marcos intenterán evitarse todo el tiempo, pero se dan cuenta que no pueden rendirse a la  necesidad  de volver a enfrentarse, de medirse, de sacarse chispas y de analizar sus cuentas pendientes, sus "trapitos al sol",  una y otra vez, y reavivar en cada ocasión, una enferma manera de sentirse vivos. De darle un sentido a todo.

Los une el amor y el espanto. Será por eso que a pesar de todo, se quieren tanto...

martes, 23 de febrero de 2010

Alma Bloggera

"Te pido un taxi"
de Mercedes Halfon y  Fernanda Nicolini
Editorial Plaza & Janes

Dos amigas, Julia y Bárbara, están atravesando sus treinta. Treinta y tantos.
Tal como alguna vez se desgranó en la exitosa obra de teatro "Confesiones de mujeres de treinta", los treinta son el momento de ahora o nunca. Un momento de quiebre, de inflexión. Complicado: tanto para hombres como para mujeres, donde para algunas cosas parece tarde, para otras demasiado temprano y otras tantas donde uno siente que si no lo hace YA!, perdió el tren.
Básicamente es un momento donde pareciera fundamental la necesidad de barajar y dar de nuevo.

Y las dos protagonistas de esta historia viven este tiempo de revuelo permanente, de la búsqueda del equilibrio -casi imposible- entre trabajo, amistad, pareja y aledaños.
Sobre todo en el terreno de la pareja, ambas buscan un amor que perdure más allá de la inmediatez del "garch and go" -como lo definen las mismas protagonistas-. Y esta búsqueda las atraviesa, casi que las obsesiona, les ocupa gran parte de su tiempo y de su energía. Es donde justamente se pueden confesar todo, acompañarse con esta amistad entrañable, sufrir, reirse y soñar con la misma intensidad, con esa  hermandad que las iguala y las fusiona.

El mayor acierto del libro de Halfon y Nicolini es sin duda su lenguaje simple que llega directamente y sin más trámites a provocar la sonrisa del lector -y en más de un momento la distendida carcajada- en forma casi permanente.
Diálogos distendidos y desestructurados, situaciones de la vida cotidiana, pinceladas con mucho humor, nos ofrecen espejos en los que cualquiera de nosotros, aunque hayamos pasado ya los treinta -hace un rato-, nos podemos ver reflejados.
Con un estilo más cercano a un blog bien escrito -que los hay muchísimos, sobre todo de autoras rondando los treinta y los cuarenta- que a una novela "tradicional", "Te pido un taxi" acierta en la construcción de personajes queribles, reales, barriales, de esos con los que nos cruzamos todos los días, en la frescura y espontaneidad con la que describe las vivencias de estas dos heroínas modernas en la búsqueda del combo desarrollo profesional + pareja + familia + amigos.

Plagada de citas urbanas tanto de barrios, como de calles, marcas, escritores, lugares, pintores... nos permite zambullinos fácilmente en una historia cuyo principal ingrediente es el excelente ritmo con el que está contada la historia que hace que el interés pueda sostenerse a lo largo de toda la novela.
Sin mayores ostentaciones que una pintura inteligente y franca de la crisis de los treinta como marco de la  dificultad de relacionarse(nos)  en esta Buenos Aires dinámica, globalizada y llena de personajes queribles.

Una más que grata sorpresa que invade con una frescura que es inusual y que una vez leído el libro, se  agradece profundamente. 

sábado, 13 de febrero de 2010

El amor después del amor

"El amor dura tres años"
de Frédéric Beigbeder
Editoral Anagrama - Colección Quinteto

Poder hablar de temas como el enamoramiento, la pasión, el desencanto amoroso, el aburrimiento en la pareja, el divorcio, la infidelidad y atravesarlos todos con una dosis altísima de humor no es tarea sencilla. Máxime si además el autor inunda sus pensamientos con ironía y una acidez que seguramente le ha dado sus experiencias personales y los caminos recorridos.

La historia que narra "El amor dura tres años" es simple: un personaje completamente alter ego del autor se acaba de separar y todo su mundo se desploma. Marc está enojado, deprimido y ve todo con un cristal sarcásticamente cruel ante su amor perdido. Y así Marc dispara:

Hay que decidirse: o vives con alguien o lo deseas. No se puede desear lo que se tiene, es antinatural.

"El amor es un combate perdido de antemano"

"Después de tres años una pareja debe separarse, suicidarse o tener hijos, que son las tres maneras de confirmar su final"


Y a pesar de la breve y simpática historia, Beigbeder de todos modos, busca la manera de dejar algunas zonas donde deternese a reflexionar, esa típica pausa después de la sonrisa.
Se le ha criticado al autor su falta de estilo literario (quizás derivado de su labor anterior como publicista y creativo), alguna inconexión entre los capítulos de la novela como si fuesen reflexiones, cabos sueltos dentro de  una historia.
Evidentemente, no les ha caído en gracia el estilo amoral y despreocupado con que se presenta, con un ritmo ágil y sencillo, con muy pocas pretenciones más que las de una crónica de la pareja, el amor y el desamor, los encuentros y desencuentros amorosos, la inmediatez del amor en los tiempos que corren.

Lo cierto es que se lee de un tirón y que una mirada tan poco edulcorada de la relación de pareja -que recorre la mayor parte del libro- puede resultar muy divertida aunque no exenta de algunas preguntas que quedan flotando por un buen rato.

"Hay que mantener las apariencias? Yo digo que hay que asesinarlas, es el unico modo de salvarse"

"Receta para mejorar: repetir seguidos estas tres frases (1) La felicidad no existe (2) El amor es imposible (3) Nada es grave"

"La verdad es siempre decepcionante, esta es la razón por la que todo el mundo miente"

Toda la primer parte de la novela está escrita con mucho sarcasmo, el cual seguramente proviene de su dolor por un amor que no se ha podido salvar. Pasado el tiempo, y ya avanzado el relato el personaje-autor intenta a apostar al amor una y otra vez.
¿Quién no lo haría? Hasta el cáustico Beigbeder se da otra oportunidad. Y para aquellos que se acerquen a leerlo, sabrán en qué termina la nueva historia. El amor... ¿dura tres años?

"He aqui una prueba muy sencilla para saber si estás enamorado: si al cabo de 4 o 5 horas sin tu amante, empiezas a echarla de menos, es que no estás enamorado...
Si lo estuvieras, diez minutos de separación habrían sido suficientes para convertir tu vida en algo rigurosamente insoportable."