Allí fui entonces a encontrarme con los textos de "Experimentos con la Verdad" de Paul Auster, que incluye entre otros, los ya publicados en "El libro Rojo" que yo había leído el año pasado, pero que reencontré y leí nuevamente como si fuesen completamente nuevos para mí.

Son relatos pequeños, deliciosos, algunos geniales, todos ellos contados de una forma muy simple, que contagian las ganas de ponerse a escribir, de repasar situaciones de las que puede nacer un cuento... y hasta la cosa más insignificante está llena de detalles particulares a la hora de ser contada.
"Si eres capaz de contar una historia que resuene con la misma fuerza que tiene para ti, es casi como si saliera de tus sueños" dice Auster en una de las entrevistas que completan el volumen, junto con algunos ensayos que se publican por primera vez.
Cuando mi hijo me lo regaló me dijo que era un libro dificilisimo de conseguir, que estaba prácticamente agotado y que ése era justamente su particularidad en la elección del regalo.
No sólo entonces este libro tiene su propia historia -quizás la fama de dificil de conseguir no sea más que una buena excusa para generar uno de estos relato- sino que además las páginas se recorren con una sonrisa permanente, son relatos frescos llenos de inspiración, sencillez y son todos sumamente "austerianos".
Es sin duda, el discreto encanto que Paul Auster nos regala en cada una de sus entregas.