domingo, 22 de agosto de 2010

"Bonsái": un cuento largo o una novela corta... absolutamente deliciosa

Dentro de la colección "Los 40 de Anagrama" que publica quincenalmente en los kioscos Página/12 - a un precio de $ 9.- cada libro! - le ha tocado el turno la presentación de interesantes propuestas latinoamericanas. Primeramente fue Alan Pauls con "Historia del Llanto" y luego el mexicano Mario Bellatín con "Damas Chinas".

Bellatín cuenta en "Damas Chinas" la historia de un ginecólogo que tiene una ordenadísima y pulcra vida profesional y familiar, combinada con visitas a casa de citas y su debilidad por las prostitutas.  Una personalidad enigmática envuelve la primer parte de la historia, contada desde una mirada desafectada de toda crítica hacia sus personajes, dejando algunos cabos sueltos que son el fuerte interés para ver cómo se desenvuelve esta particular historia.
La segunda parte de la novela se mete de lleno en la historia que narra un chico que espera que su madre haga un tramiento especial en el consultorio de este ginecólogo.

Los vínculos familiares del ginecólogo, sus pacientes y sus amantes construyen un relato cuya fuerza se diluye en la segunda mitad de la historia dado que algunas incógnitas que el autor plantea en el inicio del relato, se discontinúan abruptamente en la segunda parte de la novela, en donde se aboca a una historia completamente diferente aunque ambas son una inquietante invitación a adentrarnos en el particular universo de la forma de contar que tiene Bellatín.
Y la última novela publicada en la colección es "Bonsái" de Alejandro Zambra, un escritor chileno que con esta novela ha ganado el Premio de la Crítica como la mejor novela chilena de 2006.

"Bonsái" arranca poderosamente extractando ya en sus primeras lineas, toda una historia:

" Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muerte y Julio no muerte. El resto es literatura".

Con una estructura sumamente creativa, novedosa y vertiginosa, haciendo honor al nombre de su novela, Zambra logra podarla de cualquier elemento o personajes que no aporten ningún tipo de información, ahorra descripciones, para privilegiar un relato plagado de hechos, sumamente sintético donde en cada linea se brinda abundante información.

Novela sumamente corta, que se lee de un tirón, cuenta la historia de amor entre Julio y Emilia y de personajes que interactúan en su camino,  un delicioso cuento de amor y desamor, de encuentro y desencuentro, de personajes que se cruzan por obra del destino y que cuando vuelvan a entrecruzarse, sus vidas ya habrán cambiado significativamente.

Una narración franca y directa adornada por referencias para  lectores inquietos y con un referenciado  homenaje a un cuento de Macedonio Fernández, "Tantalia" que cuenta la historia de "una pareja que decide comprar una plantita para conservarla como símbolo del amor que los une. Si la planta se muere, con ella también morirá el amor que los une. Por eso decidirán perder la plantita, entre una multitud de plantitas idénticas. Luego vendrá la desgracia de saber que ya nunca podrán encontrarla."

La futilidad del amor, la fugacidad de los sentimientos, los encuentros y desencuentros de los personajes, arman en "Bonsái" una pequeña historia, completamente exquisita y sin dudas una de las mejores obras de esta colección. 

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