sábado, 27 de marzo de 2010

Adiós, hermana cruel

"Dos hermanos (Villa Laura)"
de Sergio Dubcovsky
Editorial Mondadori

Con motivo del próximo estreno de la versión cinematográfica, Mondadori vuelve a publicar esta primera novela de Sergio Dubcovsky que ha sido adaptada para el cine con dirección de Daniel Burman ("El abrazo partido" "El nido vacío" "Derecho de familia") y con las actuaciones de Antonio Gasalla y Graciela Borges.

En épocas donde tanto libro de autoayuda nos habla de las relaciones tóxicas, de la dependencia emocional, de la gente que ama demasiado, de la adicción a vínculos, Dubcovsky logra en su novela, penetrar en el alma de Susana y Marcos, dos hermanos cuyo vínculo ha sido permanentemente conflictivo y que ahora vuelven a cruzarse ante la muerte de su madre.

Esta relación enferma, de atracción y expulsión reiterada, de opuestos que se atraen y repelen magnéticamente en forma constante, está retratada mediante una serie de imágenes, polaroids -instantáneas- de momentos y situaciones que atraviesan estos dos personajes a lo largo de este lapso, en donde el autor decide ponerles la lupa y estudiarlos exhaustivamente.

No hay una gran historia que contar en "Villa Laura" dado que estos vínculos patológicos entre hermanos son literaria y cinematográficamente conocidos sobradamente.
Es quizás el mayor logro de la novela, el poder poner la lente y sumergirnos en el mundo de estos dos seres solitarios y vulnerables, mediante breves descripciones de sus situaciones cotidianas, sus actitudes y sus  sensaciones. Las emociones, las contradicciones, los pequeños momentos de encuentro y desencuentro de estos dos seres huérfanos de amor y necesitados de aceptación, van armando el rompecabezas de este vínculo signado por la rivalidad enfermiza de Susana y el sometimiento silencioso de Marcos.

Justamente, el hecho de que el autor elija contar la historia con esta colección de imágenes, implica haber dejado de lado una manera más tradicional para estructurar la novela. Dubcovsky cuenta una historia remitiéndola simplemente a estas pinceladas que en un primer acercamiento hacen presuponer una falta de  idea-fuerza, en contraposición con un grupo de momentos descriptos con honestidad y sencillez.

Susana y Marcos intenterán evitarse todo el tiempo, pero se dan cuenta que no pueden rendirse a la  necesidad  de volver a enfrentarse, de medirse, de sacarse chispas y de analizar sus cuentas pendientes, sus "trapitos al sol",  una y otra vez, y reavivar en cada ocasión, una enferma manera de sentirse vivos. De darle un sentido a todo.

Los une el amor y el espanto. Será por eso que a pesar de todo, se quieren tanto...

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