martes, 6 de julio de 2010

Un padre, un hijo y un delicioso listado de peliculas para mirar juntos...!

"Cineclub"
de David Gilmour
Editorial Mondadori - Reservoir Books


"Fue un trato atípico: Jesse podía dejar de ir al colegio, dormir todo el día, no trabajar, pero a cambio tenia que mantenerse alejado de las drogas y ver tres películas a la semana con su padre, el crítico de cine canadiense David Gilmour. Jesse acepta de inmediato y al día siguiente comienzan con la lista de películas"


Si bien la novela de David Gilmour no soprenderá al público lector por una exótica calidad literaria, lo que sí atrapa desde las primeras páginas es la frescura y la simpleza con que está narrada esta historia personal, que tiene como encanto adicional para cualquier cinéfilo, el hecho de caer rendido ante la tentación que en una misma novela se encuentren decenas de películas que uno ha disfrutado y con las que uno ha crecido, analizadas bajo la mirada conjunta de un adolescente y de su padre -como dos visiones completamente diferentes de una misma película-.

David trata de enseñarle a su hijo "las cosas de la vida" y el cine será el vehículo que les permita para hablar de ciertos temas, mientras analizan diálogos, situaciones, escenas de películas memorables.
Y las películas que comparten son de una gama divertidamente amplia, heterogéneamente asombrosa: van de la exquisitez de la nouvelle vague francesa, recorriendo Truffaut o Louise Malle o  comparten el super clásico italiano "Ladrón de Bicicletas" de Vittorio de Sica, con el mismo interés que a la semana siguiente se zambullen en las pochocleras "Alerta Máxima", "Rocky III" o los bodriazos consuetudinarios de "Ishtar" con Warren Beatty  y Dustin Hoffman o "Showgirls" de Paul Verhoeven.

Entre films de Woody Allen, Tarantino, Polanksi, clásicos de Kubrick como "El resplandor", el primer Spielberg de "Reto a muerte" o la "Lolita" de Adrian Lyne, Jesse se va abriendo y comparte con su padre las cosas que le van pasando.
Gilmour logra diálogos creíbles, llenos de sensibilidad en una forma de vínculo poco explorada por la literatura y con total naturalidad hablarán de mujeres, de su madre, de la nueva mujer de su padre, del trabajo -o la falta de trabajo como antípoda-, creando una relación tan cálida y tan bien contada que siempre nos deja con la sensación de estar compartiendo el sillón frente a la tele con ellos.

Clint Eastwood, James Dean, el cine de Hitchcock, Francis Ford Coppolla y su "Padrino" o los super clásicos de Marlon Brando como "Nido de Ratas" o "Un tranvía llamado deseo" van acompañando las desventuras de este padre con su hijo, acompañándose mutuamente en una etapa sumamente particular de sus vidas.

En algun momento llegará "la hora señalada" y Jesse irá tomando las riendas del inicio de su vida adulta, despidiéndose de la adolescencia que va llegando a su fin. Para este entonces, habremos compartido con ellos comentarios de "Citizen Kane" "Casablanca", Sharon Stone en sus "Bajos instintos", habremos sido testigos de sus charlas sobre Audrey Hepbourn y su delicioso "Desayuno en Tiffany's", el terror vivido con la primer mirada de "El exorcista", el magnetismo de la pareja de "Mujer Bonita", película tan simplona como irresistible y los violentos insultos de Liz Taylor y Richard Burton en "Quién le tema a Virgina Wolff?".

Quizás llegando al final, nos cueste tanto soltar a los personajes como David tendrá que ir aprendiendo a soltar a su hijo, pero ya a esta altura, habrá sido tan disfrutable el camino recorrido que da ganas de volver a ver algun que otro clásico cuando en la última hoja, los protagonistas nos dejen con ganas de más.

"Cineclub" cuenta una historia de padres, de hijos, de amor fraternal y de mucho pero mucho cine.

3 comentarios:

  1. Conozco historias de padres e hijos que se han encontrado a través de la música, de la literatura... por qué no a través del cine? Yo con mi hija espero tener esos placeres compartidos a toda edad, además de los juegos, también (ya superaremos la etapa "juguemos juntas con las Barbies", aunque debo confesar -entre nos- que la disfruto mucho, más que cuando yo tenía su edad).

    Linda propuesta: reconocernos a nosotros mismos en esas películas y en el vínculo de la historia que atraviesa el libro.

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  2. Vero: mi hijo mayor de 21 estudia diseño de imagen y sonido en la UBa, asi que hemos compartido mucho cine. Es como un "alter ego" casi que tengo en esas lides.

    Y cuando me trajo este libro para el dia del padre fue toda una declaracion de principios. La manera en que esta escrito es super agil, y seguramente con Mile habra o peliculas o libros o momentos donde ir a elegir pilchas... anda a saber, lo disfrutable es dejarse llevar por el juego de acompañarlos y que a su vez nos acompañen y nos enseñen cosas nuevas.
    Creo que de eso se trata!

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  3. Es increíble cómo uno trata de explicarles a los hijos algunas cosas y por ahí no puede: o no sabemos usar bien las palabras, o bien en algún momento éstas caen en algo parecido a un vacío (vale para hijos pre-adolescentes). Compartir con ellos la poesía de la imagen asociada a una buena historia es un complemento ideal para que entiendan algunas cosas. Y para que nosotros, "los grandes" volvamos a entender.

    ¡Besos!

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